Editorials
Posted on 12/07/2004 8:26 PM EST
¿Pueden los Hispanos Hacer Valer Su Poder Politico Finalmente?
Por Julio Barreto
Hispanic Link
Si los hispanos realmente se convierten en la mayor fuerza política que la mayoría de los expertos creen que pronto serán, la elección presidencial del 2004 puede ser recordada como el año del estallido.
Ambos partidos pasaron una cantidad considerable de tiempo, dinero y atención para tratar de conseguir el voto hispano, y cada uno recibió una porción bastante significante de votos para sentirse optimista sobre el futuro.
La realidad es que ambos aun tienen mucho terreno por cubrir.
La controversia que rodea las figuras conflictivas de encuestas de salida hispanas en la carrera por la presidencia oculta el asunto verdadero: ningún partido tiene un verdadero control sobre los hispanos.
Los demócratas señalan datos del Proyecto de Inscripción de Votantes y Educación del Suroeste (Southwest Voter Registration and Education Project) que muestran que dos terceras partes del voto hispano fueron para John Kerry, el mismo porcentaje que fue para Al Gore en el 2000. Presentan esto como prueba de que son el partido más en sintonía con los asuntos que preocupan a los hispanos.
Sin embargo, el hecho de que George Bush no perdió votos hispanos de los que ganó en el 2000 debe ser un estímulo para los republicanos y un motivo de preocupación para los demócratas.
¿Por qué? Porque en un momento en el que la mayoría de los defensores de los hispanos sostiene que esta administración ha establecido políticas perjudiciales a su comunidad, ha asegurado una base con la cual comenzar en el próximo ciclo eleccionario.
Subraya el hecho de que los hispanos no se han encasillado en un solo partido, como lo ha hecho la comunidad afro-americana.
La clave para los votantes hispanos será apalancar sus números para asegurar políticas e iniciativas que provean una verdadera ganancia para la comunidad. A los demócratas se les debe exigir el mismo alto nivel de responsabilidad que a los republicanos.
La temprana reacción de los líderes demócratas a la derrota de Kerry parece indicar que están planeando una estrategia sobre cómo pueden capturar una parte del voto de los evangélicos blancos que fue tan crucial para esta elección.
Mientras que una parte de ese mensaje puede sonar bien dentro de la comunidad evangélica hispana, deja, en gran parte, a las personas de color afuera a menos que se mande un fuerte mensaje de responsabilidad a ambos partidos.
Dada la discrepancia en números entre republicanos y demócratas en la Cámara y el Senado, es poco probable que las iniciativas patrocinadas por los demócratas tengan éxito este año. El liderazgo republicano parece ser firme en seguir una agenda que puede ser hostil para una mayoría de hispanos.
Sin embargo, no se les debe permitir a los demócratas usar eso como una excusa para no atender las preocupaciones de los hispanos. Los demócratas han sido capaces de asegurar el voto afro-americano una y otra vez sin asumir responsabilidad real alguna por los fracasos del partido.
Sí, los demócratas sí votan correctamente en los llamados asuntos “minoritarios”, pero hay que mirar la estructura de poder dentro del partido demócrata. Hay que considerar la estructura de poder dentro del círculo interno de la campaña de John Kerry. No hubo personas de color tomando decisiones importantes por los demócratas.
Su mensaje: queremos tu voto pero sólo un poco de tu aportación.
Los republicanos también tienen a muchos blancos en sus altas posiciones. Mientras que tienen menos obstáculos que vencer para ganar el voto hispano que los que tienen para ganar el voto afro-americano, aun tienen sus propios obstáculos. Perderán votantes hispanos si los grupos republicanos en California, Colorado y Georgia colocan en las urnas iniciativas anti-inmigrantes. .
Simplemente no lo entienden. Los valores que llevaron a los evangélicos blancos a las urnas son los mismos valores que los inmigrantes traen a este país. Todavía la inmigración puede ser el asunto que abra una brecha entre los republicanos y los hispanos, precisamente como la historia del racismo separa a los republicanos de los afro-americanos.
Los republicanos deben ser realistas. Aprobar una enmienda constitucional que le permita a Arnold Schwarzenegger postularse para presidente no cuenta como algo a favor de los inmigrantes. Los republicanos deben apoyar una política de reforma inmigratoria que provea un proceso realista a la naturalización y finalmente a la ciudadanía para los que ya están aquí.
Justificadamente, tienen miedo de perder parte de su base reaccionaria de votantes blancos.
Sin embargo, ganarán a largo plazo.
El partido republicano también tiene que demostrar, de una manera muy realista, que su camino propuesto al sueño americano, es decir, viajar en la ola de la libre empresa, funciona en comunidades pobres.
Ahora mismo, la libre empresa funciona mejor en las comunidades pobres si se dedican a actividades ilícitas. Los hispanos están atrapados, a menudo, en áreas con sistemas escolares inferiores, mucha criminalidad, viviendas inadecuadas y empleos donde ganan un salario bajo que ofrecen poca oportunidad para mejorar. Los hispanos deben ver que las políticas que apoyan la filosofía de trabajo del partido republicano funcionan de una manera muy realista para ayudar a las familias a conseguir el éxito social y económico.
Las elecciones del 2006 y el 2008 irán lejos para determinar el grado al que los hispanos son una fuerza política verdadera y unida, o si sólo son otro grupo que puede ser manipulado por cualquiera de los partidos.
Por lo que la mayoría de los “líderes” hispanos de hoy en día están estrechamente alineados con el partido demócrata, nuevos líderes tendrán que surgir para asegurar que el voto hispano no sea prisionero de ningún partido.
© 2004, Hispanic Link News Service. Distribuido por Tribune Media Services International.
Léa El Editor Primero
Para Anuncios Llame al
763-3841