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A pesar de que Debru Petrov, una estudiante de 33 años de la universidad comunitaria de East Los Angeles, consiguió una pasantilla de periodismo remunerada, trabajaba para la universidad a tiempo parcial y asistía a clases, pasaba tres semanas sin electricidad en su pequeño apartamento porque no llegaba a final de mes.
Uruguaya, y al igual que muchos estudiantes latinos, Petrov está superando obstáculos para aprovecharse del puente que las universidades comunitarias brindan hacia la educación superior. Ella es una de casi el millón de hispanos matriculados en entidades de dos años.
Estas instituciones constituyen el mayor sector de educación superior y de más rápido crecimiento en EE.UU., matriculando en cursos acreditados a más de 6 millones de estudiantes por toda la nación, según la Asociación Estadounidense de Universidades Comunitarias (AACC por sus siglas en inglés), y también ofrecen a unos 5 millones de estudiantes cursos sin créditos académicos.
De todos los estudiantes latinos de pregrado, el 56 por ciento atiende estas universidades.
El doctor José Vicente es un graduado y ahora el presidente de la universidad comunitaria Miami-Dade, recinto norte, uno de los ocho recintos que comprende el sistema de universidades comunitarias Miami-Dade, el cual otorga la mayor parte de los títulos de asociado (dos años de cursos universitarios) a los latinos en todo el país. El doctor Vicente dice: “Para los latinos, las universidades comunitarias de dos años son realmente el pasaporte a la educación superior, y creemos firmemente en nuestra política de puerta abierta”.
El doctor observó que la admisión de libre acceso, la cercanía y una matrícula de bajo costo son la razón por la que 1.200 universidades de 2 años tienen éxito entre los latinos. A nivel nacional, la matrícula cuesta un promedio de $2.076 al año en estas universidades, comparado con los $30.000 o más a nivel de universidad de cuatro años estatal o privada, según el College Board, una organización no lucrativa conocida sobre todo por administrar los SATs (prueba académica nacional para postular a la universidad en el último año de estudios secundarios).
Petrov dice que su objetivo educacional no es sólo obtener un título de asociado. Según un estudio realizado el año pasado por el Centro Nacional de Estadísticas sobre Educación (NCES por sus siglas en inglés), el
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